9 formas de incrementar los niveles de dopamina en tu cerebro naturalmente

La dopamina es uno de los neurotransmisores más importantes de nuestro sistema nervioso, fundamental para la percepción y procesamiento de nuestras emociones y sensaciones relacionadas con el bienestar, la motivación y la atención.

En este sentido, quizá no sea del todo casual el interés que la dopamina ha suscitado en nuestra época. Después de todo, si por algo existe una preocupación persistente es justamente por esas tres cosas: el bienestar, la motivación y la atención, que se nos arrebatan por todos lados. Internet y otros medios nos distraen, el sistema en el que vivimos nos fatiga y la suma de estas y otras circunstancias (como la alimentación industrializada, el consumo desmedido, etc.) menguan nuestro bienestar.

Con todo, la realidad no es única ni imperturbable y, de hecho, está diseñada para que intervengamos en ella y la modifiquemos a nuestro favor.

A continuación enlistamos nueve formas en que puedes incrementar naturalmente tus niveles de dopamina, con simples cambios en tu rutina y tus hábitos.  

1. Evita los comportamientos adictivos

A nivel cerebral y en específico respecto de la dopamina las adicciones provocan una respuesta paradójica, pues si bien en el corto plazo la satisfacción de un comportamiento adictivo libera la reacción neuroquímica de la recompensa (lo cual involucra el placer de la dopamina), este estudio demostró que a mediano y largo plazo las conductas adictivas impactan negativamente en los niveles y la efectividad de la dopamina volviéndola, por así decirlo, “menos sustentable”, como si agotáramos el recurso. Además de en adicciones obvias como el alcoholismo o la ludopatía, esto también puede observarse en un hecho muy cotidiano: nuestra fascinación por las redes sociales, en cuya actividad también está involucrada la dopamina pero justo de esta forma tan poco benéfica.

2. Enlista y cumple pequeñas tareas

A diferencia del punto anterior, existe una forma de recompensa cotidiana y mínima que sí genera un efecto positivo en nuestros niveles de dopamina: cumplir pequeños logros a lo largo de nuestro día. Pocas cosas tan frustrantes, en efecto, como darnos cuenta de que olvidamos cumplir con un pendiente o que éstos se acumulan de forma engorrosa sobre nuestra rutina. No lo permitas y, más bien, date cuenta de que con un poco de organización puedes completar tus tareas.  

3. Dedícate a algo

Usamos este verbo pensando sobre todo en su sustantivo: la dedicación. Cuando te entregas a un proyecto en específico que involucre tu creatividad, tu entusiasmo y tu interés, estás cultivando también tu dopamina, nutriéndola. Da un arreglo especial al lugar donde vives, practica la jardinería, escribe, sal a tomar fotografías bajo una premisa en particular, haz trabajo voluntario, toma alguna clase, etcétera. 

4. Ejercítate

El ejercicio físico es una de las mejores fuentes de dopamina y de las más inmediatas. A nivel fisiológico las necesidades mismas de la actividad física provocan un incremento en sus niveles, pero también existe un efecto de recompensa al obtener una sensación de bienestar por alguna circunstancia asociada: batir un récord personal, haber salido a caminar, correr o nadar aunque al principio no queríamos, sentir ese cansancio tan especial del cuerpo, etc. Si no acostumbras ejercitarte comienza a hacerlo, pero sobre todo no lo abandones

5. Incrementa tus niveles de tirosina

La tirosina es un aminoácido fundamental para la producción de dopamina. Dietéticamente se le encuentra en alimentos como las almendras, los aguacates, el plátano, el chocolate, el café, el té verde, la sandía y algunos otros. Usa la alimentación a tu favor, no en tu contra.

6. Escucha música

Varios estudios de la neurociencia contemporánea han revelado la relación estrecha entre música y dopamina. La música que nuestro cerebro recibe con placer se transforma casi de inmediato en dopamina pura. 

7. Medita

Otra actividad vinculada íntima y provechosamente con el cerebro humano es la meditación, que en Occidente ha tenido un auge que apenas se cuenta en décadas pero que en Oriente se ha practicado desde hace siglos. En cuanto a la dopamina, la meditación ayuda sobre todo a barrer con los procesos mentales –el temor, la tensión, la preocupación, la tristeza, el rencor– que impiden su flujo libre y continuo.

8. Toma algunos suplementos naturales

También de Oriente y su antigüedad tenemos una buena sabiduría respecto de ciertos suplementos naturales que contribuyen a la sensación de bienestar y, dicho neuroquímicamente, a la generación de dopamina. Raíces como la cúrcuma y el ginkgo biloba se han asociado desde siempre con la purificación de la mente, además de ciertos ingredientes activos del té verde (en especial la L-teanina).

9. Desintoxícate

La dopamina es en, cierta forma, una metáfora. ¿De qué? Del bienestar. Si entraste a leer esta nota seguramente es porque tu deseo es simple: estar bien. Si de verdad lo quieres, el camino pasa necesariamente por una desintoxicación en todos los ámbitos de tu vida. ¿Comes alimentos industrializados o lo más natural posible? ¿Haces ejercicio? ¿Cuál es la calidad de tus relaciones personales? ¿Qué tanto te conoces a ti mismo? ¿En qué ocupas tu tiempo?

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