5 errores que tu cerebro comete cada día

Solemos pensar que nuestro cerebro es una máquina perfecta pero lo cierto es que no es así, comete muchos errores y ni siquiera nos percatamos de ellos. Nuestra mente está llena de estereotipos y creencias, que mediatizan la manera en que comprendemos y vivimos el presente. Esas experiencias pasadas terminan convirtiéndose en una cárcel que nos limita y hace que cometamos errores.

La buena noticia es que si prestamos atención a estos patrones, podremos evitar muchos de los errores que nuestro cerebro comete cada día.

1. Prefieres mantener el confort antes que perseguir tus sueños

¿Eres de las personas que sigue viendo un filme, aunque no te guste, solo porque has pagado la entrada? La mayoría de nosotros decidimos quedarnos en el cine, aunque no disfrutemos de la película en vez de salir y hacer algo que nos resulte más agradable. ¿Por qué? Simplemente porque queremos que el dinero que hemos gastado valga la pena.

Este ejemplo indica que tenemos una tendencia natural a evitar las amenazas, en vez de a maximizar las oportunidades porque de esta forma tenemos más probabilidades de sobrevivir. Esa tendencia ha pasado de generación en generación, imprimiéndose en nuestro cerebro, por lo que preferimos minimizar las pérdidas antes que maximizar las oportunidades.

Una manera para escapar de esta tendencia consiste en preguntarnos qué queremos hacer realmente, qué nos produce verdadera satisfacción o felicidad.

2. Inclinas las probabilidades a tu favor, a despecho de las matemáticas

Imagina esta situación: lanzas una moneda al aire, que tiene 50/50 oportunidades de salir cara o cruz. Digamos que durante las últimas 25 veces consecutivas ha salido cruz. Sin duda, la próxima vez que tires la moneda saldrá cara. ¿No?

En realidad no es así. Sigue habiendo un 50/50 probabilidades de que salga cara o cruz. Las últimas 25 veces no afectan las probabilidades. Sin embargo, a pesar de eso, tenemos la creencia irracional de que las probabilidades cambian debido a los resultados pasados. Es por ello que muchas personas apuestan siempre por el mismo número.

La solución para esta creencia irracional es muy sencilla: no te dejes llevar por la emoción del momento, respira y reflexiona.

3. Prestas más atención a los datos que reafirman tus creencias

¿Te has percatado de que apenas te compras un coche o un vestido nuevo, lo ves por doquier? Por supuesto, no se trata de que de repente todas las personas han decidido comprarse el mismo artículo sino de que tú lo notas más. Esto se debe a que nuestro cerebro busca la información que le sirve para confirmar la realidad o las creencias ya existentes.

En el ámbito de la Psicología este fenómeno se conoce como “sesgo de confirmación” y hace referencia a nuestra tendencia a prestarle atención a aquellos datos que confirmen lo que ya sabemos y a obviar o evitar la información que puede generar un conflicto en nuestro sistema de creencias.

La mejor manera para combatir los sesgos cognitivos consiste en reconocerlos y decidir, conscientemente, explorar otros puntos de vista, cuanto más alejados del nuestro, mejor.

4. Te convences de que tus malas decisiones son buenas

Entras a una tienda, te enamoras de un par de zapatos o de un bolso y lo compras. Sin embargo, apenas llegas a casa, comienzas a sentir remordimientos porque sabes que en realidad no lo necesitabas y que el gasto ha sido considerable. Sin embargo, inmediatamente buscas razones que apoyen tu decisión, que te hagan sentir bien. Es lo que se conoce como disonancia cognitiva.

Este fenómeno se produce cuando por nuestra mente pasan dos ideas opuestas con las que no podemos lidiar. Entonces nuestro cerebro escoge la que resulta más conveniente para mantener nuestro equilibrio emocional, la que nos disturba menos, aunque ello signifique cambiar un poco la realidad.

Para lidiar con este error debemos ser conscientes de nuestra tendencia a racionalizar las malas decisiones. También es importante que aceptemos que una mala decisión no nos convierte en malas personas.

5. Confundes los criterios de selección con los resultados

¿Piensas que universidades como Harvard generan profesionales brillantes? ¿Crees que las personas que anuncian los productos adelgazantes están delgadas porque los utilizan? ¿Crees que las actrices tienen un cutis perfecto porque usan las cremas antiedad que promocionan? Si tu respuesta es positiva, probablemente estás confundiendo los criterios de selección con los resultados.

Tomemos el ejemplo de las universidades más famosas. Estas tienen criterios de selección muy rígidos gracias a los cuales solo permiten el acceso a estudiantes realmente brillantes. Por tanto, es cierto que su plan de estudios puede ser bueno, pero los estudiantes ya eran excelentes. Lo mismo ocurre con las personas que aparecen en los anuncios, no son bellas y delgadas porque usen el producto sino porque ya lo eran antes.

Se trata de un error muy importante, quizás uno de los más importantes de todos los que cometemos a diario, porque el hecho de atribuir erróneamente el éxito también implica que seguiremos un camino equivocado para alcanzarlo. Para escapar de este sesgo debemos aprender a leer más allá de los mensajes directos que nos envían continuamente y preguntarnos qué hay más allá de lo que vemos.

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Psicoanálisis
Edith Gomez
@edigomben
6 recomendaciones para tener una conciencia limpia

La conciencia intranquila es algo que afecta a muchas personas y puede ser debido a diversas razones. Quizá el recordarse constantemente de errores que cometieron en el pasado, el no creerse suficientemente buenos en algo en lo que se están desempeñando actualmente, el creerse que las malas decisiones tomadas en el pasado volverán para acecharlos, ciertos puntos de algunas religiones que señalan con el dedo y más.

La conciencia es algo que todos y cada uno de nosotros poseemos, solo que para una buena parte de la población esta no da mayores problemas, mientras que para otros se puede convertir en una importante fuente de estrés y culpa. Si este momento estás pasando por algo así -por las razones que sea- aprende en Gananci cómo quitar el estrés y como no vale simplemente con atacar el síntoma, sino también la causa, es importante ir un poco más allá.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra conciencia se define como el conocimiento del bien y del mal que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente los propios. También a este término se le puede decir que es el sentido moral y ético propios de una persona.

Entonces, cuando en algún punto hemos obrado mal o existe cierto arrepentimiento, se puede decir que el cargo de conciencia que eso provoca no nos deja tener un estilo de vida óptimo, ya que será algo que siempre vendrá a nuestra mente aun en los momentos menos indicados o cuando menos lo esperemos.

Hay que tomar en cuenta que no existe nadie en el mundo puede estar orgulloso de todas y cada una de las acciones que ha realizado desde su nacimiento hasta el punto actual de su vida. Todos tenemos algunas áreas que no nos agradan particularmente, pero eso no quiere decir que no podamos tener una conciencia limpia al respecto.

¡Sí se puede! Y esto es importante saberlo porque a pesar de que esa situación se repita una y otra vez en nuestra mente no hay manera de modificarla, por lo que no vale la pena permitir que siga siendo un elemento fundamental de nuestros pensamientos y mucho menos que muchas de las decisiones que tomemos se rijan por ese particular episodio.

Como no podemos cambiar las razones por las que se ha generado un cargo de conciencia, lo que sí podemos hacer al respecto es poner en práctica las siguientes recomendaciones que te ayudarán a tener una conciencia tranquila a partir de ahora:

1.- Cree que puedes alcanzarla: tener la conciencia tranquila es un sentimiento de paz al que puedes tener acceso si te lo propones y trabajas en ello. Puede que en algún punto no te sientas merecedor de ello, pero sí lo eres. Para poder tener una conciencia tranquila necesitas conocer tu valor. Una buena autoestima es importante para lograr cualquier cosa que te propongas. Para ayudarte en este tema te puede servir leer este listado de libros acerca de la autoestima.

Además, que hayas cometido algunos errores en el pasado no significa que tu valía haya disminuido, cuando te deshaces de ese pensamiento empezarás a ver importantes cambios en ti y en la forma en que actúas porque la culpa ya no será uno de tus principales impulsores.

2.- Comprende que todos cometemos errores: esto es un hecho del que nadie se libra, pero al hacernos conscientes de ello podemos utilizarlo a nuestro favor. Las equivocaciones que has cometido no puedes cambiarlas, pero sí puedes sacar un aprendizaje de ellas para que no tengas que volver a pasar por lo mismo una y otra vez.

3.- Deja de señalarte a ti mismo: a veces tu peor crítico puedes ser tu mismo, así que deja de recordarte una y mil veces las cosas en las que te equivocaste y utiliza esa energía en cosas más productivas. Las actividades que realizaste en el pasado no definen quien eres, sobre todo porque eres capaz de decidir tu comportamiento, así que haber hecho algo anteriormente no significa que debas repetir esa conducta por siempre.

Perdónate a ti mismo primero y verás cómo sentirás un importante alivio en tu conciencia y tendrás más oportunidades de mejora en adelante.

4.- Actúa en base a tus valores y aquello que crees: revisa tu sistema de valores y cada vez que vayas a tomar una decisión o a hacer algo, compáralo con estos principios que son importantes para ti. Cuando tienes un criterio firme y actúas en base al mismo, tendrás una conciencia tranquila porque no te traicionas.

5.- Aduéñate de las cosas que haces para evitar arrepentimientos: este punto también es muy importante. Si haces algo o tomas una decisión sobre la que tienes dudas, necesitas adueñarte de la misma, saber todas las razones por las cuales actuaste así y por qué no pudo haber sido de otra manera.

Cuando tienes estos aspectos bien claros será difícil que te arrepientas ya que confías en ti mismo. Incluso cuando esa decisión o acción no haya sido la más acertada tendrás la conciencia limpia y podrás aprender de esa experiencia para el futuro.

6.- Ten presente que tus acciones tienen consecuencias: no te avergüences de las cosas que hiciste anteriormente porque eso se quedó en el pasado y mientras sigas atado a la culpa no podrás tener una conciencia limpia. No puedes “limpiar” tu conciencia haciendo cosas buenas, lo puedes hacer construyendo una buena relación contigo desde el interior.

Recuerda que cada una de las cosas que hagas tiene consecuencias para ti e incluso para personas a tu alrededor, por lo que debes ser muy responsable con las mismas. Así la conciencia no será un problema para ti en un futuro

Mindfulness