Realidad Virtual: Tecnología para superar enfermedades

Apps para detectar de forma precoz síntomas de problemas neurológicos o big data para investigar sobre trastornos psiquiátricos: las nuevas tecnologías han encontrado otra línea de desarrollo en el terreno de la salud mental.

Realidad virtual para curar fobias y apps para prevenir problemas neurológicos

Su uso en psicología está cada día más extendido, aunque aún queda mucho camino por recorrer, según el psicólogo Oriol Mercadé, un claro ejemplo de "early adopter" en el uso de nuevas tecnologías en salud mental en España.

"Todas las ciencias se están beneficiando mucho de las nuevas tecnologías, pero parece que la psicología está encasillada en lo que aprendimos en la universidad", opina.

Según la consultora tecnológica IDC, la salud mental es una de las áreas más importantes del sector sanitario en la transición hacia modelos de atención integrados y personalizados, donde la transformación digital puede ser realmente disruptiva.

Y esto es debido, según IDC, a que la incidencia de la salud mental en el gasto sanitario es alto y creciente debido al impacto en aumento de las enfermedades crónicas que pueden desembocar a largo plazo en trastornos neurológicos.

Pero también porque el modelo de cuidado aplicado en este área, que requiere de una estrecha colaboración entre los especialistas, los centros de salud, los cuidadores y el propio paciente, es un precursor del sistema de atención integrada y personalizada que se requiere para abordar otras enfermedades.

Un ejemplo de empresa que ha sabido encontrar su nicho de mercado en la salud mental es Psious, especializada en suministrar soluciones de realidad virtual a psicólogos y psiquiatras.

La compañía, cuyo software usan en la actualidad 300 psicólogos y psiquiatras en España y EEUU, facturó 100.000 euros en 2015, pero la previsión para 2016 es rozar el millón, explica a Efe uno de sus confundadores, Daniel Roig, que ideó la empresa a partir de su propia fobia a volar.

El uso creciente de la realidad virtual está relacionado, en su opinión, con la democratización de la tecnología, ya que ahora es posible tener unas gafas mucho mejores de las que había hace 10 años "por el precio de un smartphone".

"Los estudios demuestran que la realidad virtual es igual de fiable que la exposición directa" en estos tratamientos, explica Mercadé, que desde octubre ha incorporado esta tecnología en sus terapias para tratar fobias, ya sea a las alturas o a las arañas.

Además de en fobias, la realidad virtual se utiliza con deportistas de élite, para que preparen momentos de gran tensión como puede ser el tiro de un penal o la salida en un carrera.

Otros proyectos en los que trabaja Psious son programas de relajación para unidades del dolor que trabajan con niños que deben someterse a procedimientos dolorosos o para pacientes de cáncer, a quienes el tratamiento con quimioterapia les genera ansiedad anticipativa o, incluso, fobia al box donde reciben la terapia.

También con la ambición de dar una solución a un problema de salud mental a través de la tecnología ha nacido la app Mementum, creada por la compañía de software Taniwa, que permite detectar precozmente síntomas de problemas neurológicos al clonar en el móvil las pruebas que te haría un especialista en consulta.

"Hay mucha gente que empieza a tener parkinson y que no lo tiene diagnosticado y con este tipo de apps y con este tipo de síntomas puedes adelantarte al diagnóstico varios años", asegura el consejero delegado de Taniwa, José Luis Marina, que lidera un equipo mixto de ingenieros y neurólogos.

Probada en más de 1.000 pacientes, Mementum se vende a hospitales o centros de diagnóstico para ayudar al neurólogo a detectar síntomas o evaluar cómo responde el paciente a un tratamiento, aunque, según Marina, también puede interesar a aseguradoras y farmacéuticas.

Las nuevas tecnologías también pueden usarse para investigar, como en el proyecto "Hikari" desarrollado en el Hospital Clínico de Madrid junto a Fujitsu y que viene a ser una demostración más de que el código postal influye en nuestra salud mucho más que el genético.

El proyecto, en el que participan más de 20 investigadores, analiza mediante supercomputadores y de forma anónima miles de datos de los pacientes de Salud Mental, los puramente sanitarios, los de su contexto socio-económico y hasta el influjo de los ciclos lunares en la afluencias a los servicios de urgencia.

"Hikari" significa "luz" en japonés ya que lo que pretende es arrojar luz sobre la enfermedad mental con la premisa de que "cuando uno entiende puede encontrar soluciones", dice a Efe el director de Innovación del Hospital Clínico San Carlos, Julio Mayol.

Fuente: Energypress

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Malena Pichot
@malepichot
La Violencia no es UNA

Siempre que se habla de violencia de género pareciera que muchos comienzan a incomodarse, a molestarse, el repudio es inmediato, instantáneo, muy parecido a una reacción programada. Cuando se habla de violencia de género una frase se repite en todos aquellos que se niegan a reflexionar de verdad sobre el tema: “la violencia es una”. Este es el lugar común para volver invisible un problema que para muchas personas es obscenamente visible. “La violencia es una” es la frase más peligrosa que he leído en los últimos tiempos en las redes. Cuando se dice esto, estamos igualando una infinidad de conflictos, que de ninguna manera son iguales. No es lo mismo que dos hombres se caguen a piñas, a que un hombre cague a piñas a un o una menor. No es lo mismo que dos mujeres se caguen a piñas, a que una mujer cague piñas a un o una menor. No es lo mismo que te cague a piñas un compañero de clase a que te cague a piñas un profesor. No es lo mismo que te cague a piñas un desconocido en la calle a que te cague a piñas un policía. No es lo mismo que te secuestre un criminal común a que te secuestre una organización paramilitar del estado. No es lo mismo. Podemos llenarnos la boca diciendo que toda violencia está mal, sí claro, quién lo discutiría, pero con estas sentencias obvias y vacías llegamos hasta acá nomás.

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