El que observa la melancolía no está triste

El conocimiento más práctica crean la sabiduría.

Deje de privilegiar la emoción y de identificarse con ella, tome un poco de distancia y sonría observándole sufrir, porque usted no es esto sino solamente un espectador de esto, no le deje tomar partida en el juego y no lo tome en serio.

La enseñanza zen permite ver y mantener una relación diferente con lo que nos perturba o nos hace sufrir habitualmente.

No es necesario luchar siempre en contra, se trata más bien de volverse íntimo y encontrar la causa profunda.

La angustia o la ansiedad no tienen porque ser forzosamente percibidas siempre como un fenómeno negativo, al igual que la fiebre no es forzosamente un fenómeno negativo en una afección.

Sea cual sea la finalidad de la práctica del zen, ésta no es el tratamiento de enfermedades psicológicas, para practicar es preferible tener buena salud física y psíquica.

El zazen no está para curar la neurosis y las enfermedades o sea el inconciente. Es un poco como un hilo enredado del cual el zen nos va a permitir liberarnos en una dimensión muy grande de este hilo, de entender que este hilo no es nuestro verdadero ego, ir más allá de nuestro karma, verlo en su totalidad. Pero a veces, para ciertos bloqueos, para ciertas repeticiones de un comportamiento equivocado, una terapia, si es un análisis freudiano tradicional, o psicoanálisis modernos como las psicoterapias de Erickson, pueden ser completamente eficientes para solucionar ciertos problemas kármicos.

Fuente: Maestro Kosen

Link: http://www.zen-deshimaru.com.ar/preguntas-repuestas-maestro-kosen.php?no=173&liste=0&k=32&theme=31&t=35

 

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Recordará el lector que haya tenido la amabilidad de acompañarnos hasta aquí en la lectura de este extenso ensayo de Herbert Read (y hacemos votos porque haga otro tanto hasta la conclusión del mismo), que el último de los párrafos de la Segunda Parte que publicamos en "Salud y Psicología", nos alerta de que "el sueño no es un acontecimiento aislado y de que forma parte de un proceso mental inconsciente e ininterrumpido que por azar interrumpimos y conseguimos traer a la realidad". Nos dice, además, que es importante para el analista "estudiar sueños en series, pues están ligados por vínculos inconscientes de significado". El analista que esté atento ha de poder dar con las líneas de comunicación entre ellos; puede hallar que se cruzan en un punto determinado, que pasa a ser "el centro de significación". Cuando un centro de esta naturaleza queda establecido, la tarea de la interpretación -nos advierte- se simplifica enormemente. Dicho lo cual, seguimos adelante:

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