Lecciones de introduccion al psicoanalisis: VII parte

Parrafos seleccionados de Masotta, O.: “Lecturas de psicoanálisis. Freud, Lacan” 1ª ed. 7ª reimp. –Buenos Aires: Paidos, 2010.

El significante:

El significante es la palabra, en tanto la palabra es capaz de remitir a más de un significado. Un ejemplo. El chiste. Para que haya chiste tiene que haber un fenómeno de palabra. Además, el chiste necesita ser contado. Con el chiste nos encontramos siempre ante lo mismo, es decir, una palabra que remite a más de un significado. Esa capacidad que tiene la palabra de remitir a más de un significado es lo que produce el efecto de chiste.

“Denotación” es el objeto referente indicado por la palabra, en tanto la palabra significa, y “connotación” seria la atmosfera de sentido que esta por detrás de la palabra, mas retirada, que le da jugo a la palabra. Así, la connotación, como atmosfera de sentido detrás del referente cigarrillo (lo denotado), si estamos en un hospital es la muerte, si estoy entre chicos, el cigarrillo implica transgresión. Pero entonces para que haya chiste, ese fondo de sentido –o sea, lo connotado por la palabra- tiene que ser compartido. Si no, no se produce el efecto. Bergson decía que para reírse de un chiste hay que ser de la parroquia.

Freud ve en el chiste nada menos que una suerte de modelo del inconsciente en funcionamiento. O sea que para Freud un lapsus, un sueno, un síntoma o un chiste están estructurados de la misma manera. El chiste es modelo, es decir, principio de homología entre todas las manifestaciones del inconsciente. Tienen la misma mecánica de elaboración y esta mecánica de elaboración es el significante.

Encontramos así un principio que Freud nunca abandona y que por otra parte parece lo bastante importante, ya que es el modelo de toda manifestación del inconsciente. Sería entonces un principio general de interpretación, puesto que en el campo psicoanalítico uno debiera estar siempre atento para interpretar según este mecanismo, y esto sería lo peculiar del psicoanálisis. Atender a los momentos en que la manifestación da pie a una interpretación cuyo mecanismo debe ser el del chiste.

Un ejemplo: “Papa, me siento mal”. La actitud no analítica seria tratar de comprender que le sucede para ayudarle. Lo analítico seria decir: “Siéntate bien”. La interpretación tiene que ver con el trasero, con el erotismo anal. En este punto se ve el desvió por el doble significado de la palabra. Aquí, un campo psicoanalítico se constituye.

Edipo. Falo y castración:

Dentro del Edipo reducido podríamos ubicar la definición clásica del complejo de Edipo: la ligazón libidinal amorosa con el padre del sexo opuesto y, simultáneamente, la reacción hostil para con el padre del mismo sexo. Al mismo tiempo, también podríamos poner dentro del Edipo reducido lo que se llama el Edipo invertido o negativo. El que acabamos de describir era un Edipo heterosexual, mientras que la ligazón libidinal amorosa que une al hijo con el padre del mismo sexo, junto con la ligazón hostil con el padre del sexo opuesto, sería un Edipo homosexual. Luego podríamos ubicar aquí lo que se llama el Edipo completo, o sea el Edipo bisexual. Para Freud, en todo complejo de Edipo hay un Edipo completo, es decir, la suma de las dos formas.

Se le dice reducido porque solo se tienen en cuenta las relaciones entre tres personajes o tres roles, por ello dentro del Edipo ampliado tenemos que buscar otras cosas, que haya más de tres personajes o más de tres cosas: 1. el padre del padre: el abuelo. El superyó de los padres. 2. El hijo del hijo o el hijo de la hija.

Lo que funda el movimiento del complejo de Edipo: el Falo. La base, el fundamento del complejo de Edipo. Fundamento del fundamento de la neurosis.

En 1923 se habla de “fase fálica”. ¿Qué quiere decir hay una fase fálica? Que al esquema del desarrollo que Freud había caracterizado por fases –que tenían para él un rigor, una necesidad, como si fuese bilógica- tales como la fase oral, anal y genital, se añade ahora una nueva fase: la fase fálica. Las fases quedan así: oral, anal, fálica, genital. El falo es elevado a estatuto de fase.

¿Qué es el falo? En primer lugar, el falo no es el pene. El falo es la premisa universal del pene. Esto se refiere a la creencia infantil de que todo el mundo tiene pene, de que solo hay seres con pene. Y esto llevado al extremo, seres en el sentido más general, es lo que induce a Juanito en la primera etapa de su existencia a decir que todos los animales tienen pene, e incluso que hasta los objetos lo tienen.

El falo es una premisa que se da como de antemano y cuyo origen es desconocido. La cuestión es que el niño se pone en posición de no querer conocer la evidencia de los hechos. Y surge, a partir de la experiencia que demuestra la diferencia de los sexos, el intento de explicar porque en un sexo falta el pene. Y partiendo de las fantasías primarias, según las cuales todo el mundo lo tiene, entonces las niñas, que descubren que no lo tienen, querrán tenerlo, y los niños, que lo poseen descubriendo a su vez que hay seres a quienes les falta, temerán perderlo. Surge así la envidia del pene y la amenaza de castración que son el complejo de castración en un caso y el otro.

Continuar con la lección 8:

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