La demencia precoz - Kraepelin

La demencia precoz consiste en una serie de estados, cuya característica común es una destrucción peculiar de las conexiones internas de la personalidad psíquica. Los efectos de este daño predominan en las esferas emocional y volitiva de la vida mental.

Párrafos seleccionados de Kraepelin, E: 'La demencia precoz'.  Cap. I (Demencia precoz) y Cap. II (Síntomas Psíquicos) – pág. 7 a 85 - Editorial Polemos, 1996.

 

Síntomas Psíquicos: 

Percepción: En la demencia precoz, la percepción de las impresiones externas en un examen superficial, no está, por lo general, demasiado disminuida. Los pacientes perciben, en general, lo que sucede a su alrededor, mucho mejor que lo que uno esperaría por su comportamiento. Mediante observaciones más precisas, sin embargo, como las llevadas a cabo por Busch y por Gregor, se ha puesto en evidencia que la extensión y especialmente la confiabilidad de la percepción están decididamente disminuidas.  Esto es así, principalmente en las fases agudas de la enfermedad, y luego, nuevamente, en los últimos periodos de su curso.

Resumen: Disminuida por embotamiento y producción alucinatoria. 

Atención: Alteración y desorden atencional. Es muy común que pierdan tanto la inclinación como la habilidad para mantener su atención fija por propia iniciativa en cualquier lapso de tiempo. A menudo, es sumamente difícil hacer que presten atención. Los pacientes no miran cuando se les habla y no demuestran, ni por su aspecto ni por su comportamiento, que son sensibles a las impresiones externas. De esta manera y aunque tal vez hayan percibido todos los detalles, no han experimentando una apreciación interna real de su significado. A veces, en casos de estupor profundo o en muchos otros estados de insania, ya no es posible, aun con los estímulos mas fuertes, forzar a los pacientes a mostrar algún interés.

Los pacientes no prestan ninguna atención a lo que pueden percibir muy bien, no tratan de comprenderlo y no siguen lo que sucede a su alrededor, incluso cuando pueda llegar a tener una gran importancia para ellos. No prestan atención a lo que se les dice, no se preocupan por el significado de lo que leen.

Con esta pérdida de la capacidad de responder, se conecta una cierta labilidad de la atención; los pacientes hacen disgresiones, no se atienen al tema, dejan sus pensamientos vagar sin control voluntario en las direcciones más variadas. Por otro parte, la atención esta a menudo rígidamente fijada durante un largo periodo de tiempo, de modo que los pacientes se quedan mirando el mismo punto, o el mismo objeto, continúan la misma línea de pensamiento, o no dejan que se los interrumpa en algún trabajo. También sucede que deliberadamente quitan su atención de aquellas cosas hacia las cuales se quiere hacer que la dirijan, dan su espalada cuando se les habla, y desvían su mirada si algo se les muestra. Pero, al final, se nota ocasionalmente una especie de atracción irresistible de la atención hacia impresiones externas casuales. Los pacientes introducen involuntariamente en su habla palabras que han escuchado, reaccionan a cada movimiento de sus vecinos, o los imitan. Todos estos desordenes de esa actividad volitiva interna, a la cual llamamos atención, representan solo manifestaciones parciales de cambios mórbidos generales en el proceso volitivo.

Resumen: Lábil. Puede fijarse y deliberadamente quitarse hacia cualquier impresión externa casual.

Alucinaciones: Acompañan todo el curso de la enfermedad. Con mucho, las más frecuentes son las alucinaciones auditivas. Al comienzo, estas generalmente son simples ruidos, crujidos, zumbidos, timbres en los oídos, tañidos de campanas, etc. Y luego se desarrolla, gradual o repentinamente, el síntoma peculiarmente característico de la demencia precoz, a saber, el escuchar voces.

En su mayor parte, el origen de las voces es buscado en el mundo externo. Más frecuentemente captan los términos exactos, como en la percepción real; algunos pacientes anotan lo que escuchan. Lo que dicen las voces es, habitualmente, desagradable y perturbador. La mayor parte del tiempo, lo que gritan son cosas indecentes y sucias, en las cuales la impureza y la masturbación juegan un papel importante. Por otra parte, hay también frecuentemente, "voces buenas". En una serie de casos, las voces dan órdenes, que en ciertas circunstancias son exactamente obedecidas.

Pero es especialmente característico de la demencia precoz que los propios pensamientos del paciente se le aparecen hablados en voz alta. Escuchamos de los pacientes la queja, expresada de las formas más diversas y constantemente repetidas, de que sus pensamientos pueden ser percibidos. Como consecuencia de esto, todo se hace público. Lo que piensan los pacientes es sabido en sus propias casas y es proclamado para todos, de modo que sus pensamientos son propiedad de todos.

Resumen: Síntoma típico. Las más frecuentes son las auditivas. Los propios pensamientos se le aparecen hablados en voz alta. También están las alucinaciones visuales, olfativas, gustativas, las sensaciones táctiles mórbidas (que reciben una interpretación muy extraña), cenestésicas y  las sensaciones sexuales.

Influencia sobre el pensamiento: Sentimiento de que los propios pensamientos son influenciados. La gente le habla al paciente en sus pensamientos, los guía, lo contradice, le "ofrece" pensamientos, se los sugiere. De esta manera sus propios pensamientos son perturbados, "perforados", "extraídos"; no puede pensar cuando la voz habla. Por otro lado, el paciente a veces conoce los pensamientos de otras personas.

Orientación: No está perturbada, generalmente. Los pacientes saben, por lo general, adonde están, reconocen a las personas, son claros en el reconocimiento del tiempo. Es sólo en estado de estupor y de angustia intensa, que la percepción correcta del medio puede estar, ocasionalmente, profundamente afectada. En realidad, esta es, a menudo, la característica de los pacientes que permanece sorprendentemente clara, a pesar de la más violenta excitación. Por otra parte, sin embargo, la orientación, no pocas veces, es invadida por alucinaciones. Pero aquí, claramente, no es un caso de falsificación de la percepción sino de interpretación loca de impresiones que han sido, en sí mismas, correctamente percibidas.

Resumen: No está perturbada, solo cuando es invadida por alucinaciones.

Conciencia: Si dejamos de lado la condición terminal de la demencia, la conciencia es, en muchos casos, clara en su totalidad. Solo en condiciones de excitación y de estupor esta embotada ocasionalmente, aunque el embotamiento no es, por lo general, tan grande como parece a primera vista.

Memoria: Esta, comparativamente, poco afectada. Los pacientes son capaces, cuando lo desean, de dar un relato detallado y correcto de su pasado, y, a menudo, saben exactamente cuánto tiempo hace que están en la institución.

Resumen: No afectada. Retención preservada.

Falsos Recuerdos: Fabulaciones delirantes. Generalmente, la tendencia a tener estos falsos recuerdos locos pasa rápidamente.

Curso del Pensamiento: Este, tarde o temprano, sufre considerablemente. Al comienzo, hay invariablemente una pérdida de la actividad mental y con ella una cierta pobreza del pensamiento.

En los experimentos de asociación, Bouman observo frecuentemente la repetición de la palabra utilizada como estimulo, asociaciones irracionales, omisiones; la renuencia a hacer el intento parecía jugar un papel importante. Bleuler pone de manifiesto, entre otros, como otras peculiaridades de las asociaciones esquizofrénicas, gran irregularidad del tiempo de asociación, conexión con estímulos o respuestas anteriores, repetición frecuente de las mismas asociaciones, tendencia a las asociaciones indirectas, cambio de respuesta en la repetición del experimento. Además, Pfersdorff ha probado que, en la combinación de ideas, los constituyentes lingüísticos ganan una cierta preponderancia; los pacientes muestran una tendencia a la rima, introducir asonancias, a jugar con palabras, a deformarlas.

Pero sobre todo, como Bleuler especialmente ha mostrado en detalle, los pacientes pierden, del modo más sorprendente, la facultad del ordenamiento lógico del curso del pensamiento. Se forman las combinaciones menos naturales de ideas heterogéneas, porque su incongruencia no es percibida debido a alguna relación puramente externa, como la similitud de sonido o la coincidencia en el tiempo. Las verdades más evidentes no son reconocidas, las más grandes contradicciones son aceptadas sin pensar.  Por estos desordenes las asociaciones mentales de los pacientes tienen a menudo esa incomprensibilidad particularmente salvaje que los diferencia de otras formas de confusión. Esto constituye la base esencial de la incoherencia del pensamiento.

En casos menos severos, esto se muestra solamente en una aumentada facilidad para la distracción y en una desconexión incrementada, en pasar de un tema a otro sin ninguna conexión, en el entrelazamiento de frases superfluas con pensamiento incidentales. Hay falta de atención.

Resumen: Perdida de la actividad mental. Pobreza del pensamiento. Perdida del orden lógico. Asociaciones incompresibles, incoherencia. Puede llegar, en casos extremos, hasta la completa desconexión y la confusión. En los casos menos graves, no es tan evidente la incoherencia y se manifiesta en distracciones, desconexiones circunstanciales.

Estereotipias: Casi siempre encontramos en el curso del pensamiento de los pacientes, indicaciones de estereotipias, de la persistencia de ideas únicas. Si el paciente continua hablando, las mismas ideas y expresiones generalmente retornan nuevamente cada tanto. Ocasionalmente, la persistencia llega a dominar el curso del pensamiento a tal punto que los pacientes siempre se mueven en la misma esfera monótona de ideas durante semanas y meses, y no pueden ser sacados de ella por ningún medio.

Evasión: Fenómeno relacionado con los desordenes negativistas del pensamiento. Caracterizado por Bleuler como "negativismo intelectual". La evasión o paralogia consiste en lo siguiente: la idea que esta mas próxima en la cadena de ideas es suprimida y reemplazada por otra que está relacionada con ella. Al comienzo da la impresión de ser una simulación intencionada, pero consiste en la dificultad de llevar una serie de ideas como uno lo desea, las ideas del paciente le son "extraídas". Así, llega a suceder a veces que él es obligado a pensar lo contrario de lo que realmente quiere.

Compulsión del Pensamiento: El pensamiento resulta esforzado, sacado del dominio de su voluntad. Por un lado, surgen en ellos pensamientos a los que sienten como extraños, como no perteneciéndoles. No pueden pensar como ellos quieren, sus pensamientos les son sacados, se les escapan, aunque se esfuerzan por retenerlos. Debido a esto puede haber un repentino "bloqueo" de sus pensamientos, que produce una dolorosa interrupción en una serie de ideas.

Los pensamientos son influenciados, inspirados, impuestos al paciente; el debe recibirlos como un teléfono; se le imponen. Todo lo que él piensa o dice es pensando o dicho bajo compulsión.

Resumen: Automatismo. Se impone. No es una idea obsesiva, otra estructura.

Eficiencia Mental: Esta siempre disminuida en grado considerable. Los pacientes están distraídos, desatentos, cansados, torpes, no extraen placer del trabajo, sus mentes divagan, pierden el contacto, no pueden "mantener los pensamientos en la mente", no tienen perseverancia. Es cierto que a menudo pueden realizar rápida y correctamente tareas que dependan únicamente de la memoria o de la práctica, sumas, repetición de lo que han aprendido previamente, pero fracasan completamente tan pronto se trata de una cuestión de actividad mental independiente y de la superación de dificultades.

Juicio: La facultad del juicio del paciente sufre, sin excepción, un daño severo. Se parecen a los soñantes, en los cuales esta abolida la capacidad para considerar las ideas que aparecen en su mente, para ordenarlas y corregirlas de acuerdo a los estándares ganados a través de experiencias anteriores e ideas generales. Estos desordenes, sobre cuya significación fundamental Bleuler también pone el más enfático acento, sugieren una intrusión en la acción interna de la voluntad. En una abrumadora mayoría de casos la compresión de la enfermedad desaparece con bastante rapidez en la medida en que la enfermedad progresa, incluso cuando al comienzo esta comprensión estaba más o menos claramente presente.

Resumen: Daño severo. No hay conciencia de la enfermedad

Delirios: Ya sean transitorios o permanentes, con extraordinaria frecuencia se desarrollan sobre la base de la transformación mórbida creada por la demencia precoz.

Ideas de culpa: El paciente destruyo la salud de su cuerpo y mente por llevar una vida pecaminosa.

Ideas de persecución: En conexión con estas ideas de pecado se desarrollan invariablemente ideas de persecución, en cuya formación generalmente juegan un papel importante las alucinaciones auditivas.

Ideas de influencia: Se puede observar que muy a menudo se desarrolla un delirio de influencia por medio de agentes externos.

Ideas exaltadas: En un gran número de casos, las ideas de exaltación se agregan a las ideas de persecución, a veces desde el comienzo; más frecuentemente, por primera vez es en el curso más avanzado cuando, a menudo, aparecen en el primer plano del cuadro clínico.

Ideas Sexuales: A menudo están conectadas con las sensaciones sexuales. Las ideas de pecado están conectadas, frecuentemente, con este tema.

Ideas de Referencia: Los acontecimientos del mundo externo son relacionados de múltiples maneras con los delirios por medio de "pensamientos conjeturales". Frecuentemente los delirios están conectados con los sueños, los cuales son considerados simplemente como experiencias reales o como premoniciones significativas.

Los delirios de nuestros pacientes muestran un aspecto extraordinario y a veces totalmente sin sentido. Por lo general, no están elaborados mentalmente, o solo lo están de un modo muy superficial, y apenas estan conectados internamente unos con otros. Los pacientes no intentan dar ninguna cuenta acerca de la confiabilidad de sus observaciones y conclusiones, no buscan explicaciones para sus notables experiencias, sus persecuciones, su buena suerte; no hacen problema por nada y no dan ninguna importancia al hecho de que se les señale alguno, sino mas bien se aferran fuertemente a sus ideas locas sin ninguna prueba.  

Pero siempre, aquí y allá, nos encontramos con una cierta sistematización de las ideas mórbidas. Mayormente, en realidad, solo temporalmente están conectadas unas con otras por toda clase de presunciones no garantizadas y por argumentos sutiles.

De acuerdo con su conexión interna generalmente muy suelta, los delirios no son, en su mayoría, de ningún modo constantes, sino que cambian sus contenidos más o menos rápidamente debido a la desaparición de constituyentes anteriores y la aparición de otros nuevos.

Solo en la demencia paranoide las ideas delirantes están generalmente más conectadas por más tiempo, tal vez por algunos años, y aparecen sin cambios en el tema principal, pero aquí también ellas, gradualmente, llegan a ser más confusas y  mas contradictorias.

Resumen: Se desarrollan sobre la transformación mórbida. No son constantes ni sistematizados. A lo sumo en la demencia paranoide las ideas están conectadas por más tiempo. Aparecen ideas de culpa, persecución (a través de las voces), de influencias exteriores, exaltadas, sexuales, de referencia.

Embotamiento emocional, ataxia de los sentimientos: Un daño muy impresionante y profundo se produce en la vida emocional de nuestros pacientes. El más importante de estos cambios es su embotamiento emocional. Las perturbaciones de la atención que ya han sido mencionadas, podrían estar esencialmente conectada con la pérdida del interés, la perdida de la simpatía interior, con el colapso de los resortes emocionales que nos mueven a ejercer nuestras capacidades mentales, a cumplir nuestras tareas, a seguir secuencias del pensamiento. La indiferencia singular de los pacientes hacia sus relaciones afectivas anteriores, la extinción del afecto por los parientes y amigos, por la satisfacción en su trabajo y en su vocación, en la recreación y en los placeres, no pocas veces es el primer y más sorprendente síntoma del comienzo de la enfermedad. Los pacientes no tienen una verdadera alegría de vivir. Permanece sin más discusión donde es colocado (pasividad). Vive en un estado de apatía. Uno de los rasgos más característicos de la enfermedad es un estallido de risa repentino, inmotivado y frecuente, que a menudo es muy evidente ya en el mismo comienzo.

También los sentimientos morales y su influencia reguladora sobre los actos sufren una perdida severa. No solo en la historia anterior del paciente encontramos múltiples transgresiones del código penal y del orden público, sino que también durante la enfermedad misma, se cometen frecuentemente hechos que son peligrosos para el bienestar común.

La perdida de la simpatía es demostrada en la indiferencia y la ausencia de comprensión de las desgracias de los demás, en la brutalidad con la que los pacientes ocasionalmente maltratan a sus compañeros de desgracia en las ocasiones más triviales.

Otro fenómeno de demencia emocional es la desaparición de la delicadeza del sentimiento. Los pacientes ya no tienen ninguna consideración por lo que los rodea; ellos no adaptan su comportamiento a la situación en la que se encuentran, se conducen de una manera libre y desinhibida, ríen en ocasiones serias, son groseros e impertinentes hacia sus superiores, los desafían a duelo, pierden su porte y su dignidad personal; andan por ahí con ropa desprolija y sucia. También está perdido el sentido de la repugnancia y el sentimiento de vergüenza.

Parece también que el paciente se vuelve a menudo menos sensible a la incomodidad corporal; soportan posiciones incomodas, pinchazos, insultos, sin pensar mucho en ello; se queman a sí mismos con sus cigarrillos, se lastiman, se arrancan los pelos de sus genitales.

En la base del embotamiento emocional más o menos fuertemente marcado, sin embargo, puede desarrollarse una oscilación repentina del equilibrio emocional de extraordinaria violencia. Particularmente, estallidos de furor, con o sin causa externa. El comienzo de la emoción y su desaparición es repentino. El cambio de humor es súbito.

Se trata de una "ataxia de los sentimientos", una pérdida de conexión con otros sucesos mentales. Me inclino a suponer que esta confusión en la vida emocional es causada esencialmente por el debilitamiento de los sentimientos permanentes más elevados, cuya tarea es, por un lado, poner freno a las oscilaciones repentinas de los sentimientos, y por otro lado, dar a nuestros estados internos una tensión y temperatura permanentemente equilibradas, y así transformarse en garantía de la concordancia de nuestra relaciones emocionales con el mundo externo. Exactamente en condiciones terminales con una pronunciada demencia, se observa frecuentemente irritabilidad emocional con estallidos violentos y repentinos, y también excitación, la cual aparece, sin causa, con una periodicidad más o menos regular.

La independencia relativamente grande del carácter respecto de las influencias externas tiene como consecuencia que este permanece extremadamente uniforme durante mucho tiempo. Pero el curso mismo de la enfermedad puede hacer aparecer inesperadamente un cambio repentino en su humor.

A veces, existe una falta de relación entre el humor y la expresión, es decir, paramimia. Por ejemplo, el paciente no puede evitar reírse, lo hace incluso cuando no desea hacerlo. Pero además, sucede a veces en los pacientes una completa inversión de sus relaciones emocionales, lo cual puede ser el primer signo de que se aproxima la enfermedad. Antiguos sentimientos de cariño se transforman en completa aversión.

Al igual que los pensamientos, los sentimientos del paciente, en su opinión, pueden ser ocasionalmente "transferidos".

Resumen: No hay deseo. Apatía. Pérdida de Simpatía. El otro no existe. Perdida de la vergüenza, de la delicadeza, de la sensibilidad corporal. Pasa por todos los estados de ánimo sin razón. Labilidad emocional. Irritabilidad emocional. Excitación. Ataxia (destrucción de la conexión emocional entre lo que sucede internamente y externamente). Paramimia (falta de relación entre lo que siento y expreso).

Debilitamiento del impulso volitivo: manifestaciones mórbidas en el terreno del trabajo y la conducta. Los pacientes han perdido toda inclinación independiente al trabajo y a la acción, ellos se sientan por ahí sin hacer nada, no se preocupan por nada, no van a trabajar, aunque tal vez son capaces de emplearse de un modo razonable si se los estimula externamente. No experimentan el tedio, no tienen necesidad de entretenerse, sino que pueden quedarse en la cama sin ocupación por días y semanas.  

Resumen: perdida de interés en tarea o trabajo. No hay voluntad.

Obediencia Automática: Esta pérdida del instinto por ocuparse, aún cuando sus manifestaciones clínicas pueden no ser muy notorias, representa un desorden inusualmente severo, ya que la actividad de la voluntad constituye el cimiento más importante de la personalidad psíquica. En estrecha relación con ella se encuentra la susceptibilidad de la voluntad a la influencia, la cual encuentra su más marcada expresión en los fenómenos de la obediencia automática. En la medida en que la actividad interna de la volición falla, la resistencia que las influencias externas encuentran en nosotros, también se pierde fácilmente. Por consiguiente, los pacientes generalmente son dóciles, se dejan conducir como ganado, de modo tal que constituyen el núcleo necesario de esas multitudes que se adaptan voluntariamente a la rutina diaria y monótona de las grandes instituciones.

No es poco frecuente hallarla como rasgo residual marcado de la enfermedad en pacientes que, en todo otro respecto, están en apariencia totalmente recuperados. Se lo observa en la flexibilidad cérea, en la conversación de cualquier posición en que se lo coloque al paciente, aun cuando puedan estar muy incómodos.

La obediencia automática aparece también, como su nombre lo expresa, en la obediencia involuntaria, cuando se les solicita hacer cosas, incluso aquellas que son visiblemente desagradables para el paciente. Estos procedimientos contienen la orden inexpresada de no evitarlos.

También la ecolalia y la ecopraxia pertenecen a este grupo de fenómenos, la repetición involuntaria de palabras que les fueron dichas; la imitación de movimientos hechos delante de ellos, o la continuación de movimientos iniciados pasivamente. Una curiosa compulsión de los movimientos se conecta invariablemente con la obediencia automática, la cual aparentemente se relaciona con la falta interna de libertad del paciente, con la inseguridad de la propia voluntad del paciente y su susceptibilidad a la influencia por parte de todos los sucesos accidentales posibles.

Resumen: Son dóciles, se dejan conducir como ganado. Se adaptan a la rutina institucional. Es automática porque es involuntaria. Flexibilidad cérea.

Actos impulsivos: el relajamiento de las represiones que mantienen la actividad de las personas normales en caminos bien definidos, provee a los impulsos casuales la libertad de transformarse en actos sin vacilación, sin consideración del fin o de su adecuación. Así, sucede que los pacientes cometen una gran cantidad de actos de los más absurdos e incomprensibles, cuya causa, generalmente, son incapaces de explicar. Generalmente tales actos sin sentido se llevan a cabo con gran violencia, repentinamente, y con la velocidad del rayo, de modo que es imposible evitarlos; los pacientes también se oponen del modo más insolente a cualquier intento de evitar que hagan estas cosas.

Excitación catatónica: conjunto de actos y movimientos sin sentido. Además de los actos impulsivos, nos encontramos junto con estos y en gran número y variedad, con descargas de la fuerza de la voluntad, en las cuales falta toda relación con el logro de metas establecidas y que aparecen bajo la forma de movimientos absolutamente sin objeto. Ellos no tienen relación, ni entre ellos, ni con ideas o emociones, pero tienen la tendencia a repetirse a sí mismos muy frecuentemente, de la misma forma, o con todo tipo de cambios. Gastan toda su energía, pero sin una meta reconocible.

Resumen: actos y movimientos sin sentido, sin una meta reconocible.

Actitudes y Movimientos Estereotipados: La tendencia a la persistencia instintiva de los mismos movimientos volitivos, es decir, las estereotipias. Se ponen en evidencia en la permanencia en la misma posición así como también en la repetición de los mismos movimientos o actos. La voluntad esta aquí influenciada por las actividades previas, del mismo modo que en la obediencia automática.

A veces toda la expresión volitiva del paciente está dominada por estereotipas durante un largo tiempo, de modo que sus actividades se resuelven en una serie casi ininterrumpida de movimientos sin sentido que son, o monótonos, o se repiten con ligeros cambios. Fracaso de los impulsos volitivos sanos.

Manierismos: los actos terminan en formas cambiadas mórbidamente, resultan sin gracia, torpes, o no son terminados, parecen rígidos, inexpresivos. Agregan gestos ceremoniosos por los cuales el movimiento se vuelve antinatural, afectado y manieristico. No es poco frecuente que la meta del acto se frustre total, o al menos parcialmente, por las transformaciones, y se vuelva irreconocible, produciendo impresión de rareza y de sin sentido. Todos estos manierismos tienen una tendencia a persistir. Se lo completa con las rarezas en los arreglos externos.

Resumen: los actos terminan en formas cambiadas, o no son terminados. Son rígidos,  inexpresivos, excéntricos.

Parabulia: Las transiciones graduales que parten de simples transformaciones de los actos intencionales de todos los dias conducen a aquellas perturbaciones de la volición que podemos agrupar bajo el nombre de parabulia. Los impulsos secundarios, que al principio solo agregan gestos ceremoniosos a los actos, pueden, gradualmente, llegar a ser impulsos cruzados que conducen a un completo descarrilamiento de la volición. Un acto correctamente comenzado es desviado en otra dirección totalmente distinta por impulsos cruzados, o, tal vez, simplemente detenido antes de ser completado.

Ya sea que tengamos que vérnoslas aquí con el desvió de un acto en una dirección o con la detención antes de que el acto ya comenzado se complete, el impulso cruzado o el contradictorio pueden, además, suprimir el movimiento volitivo mismo, aun cuando ya haya comenzado a existir, de modo que el acto que está por hacerse no ha aún comenzado, sino que desde el inicio es reemplazado por otro o simplemente suprimido.

Resumen: el acto que tendría que ser, es desvirtuado. Por ejemplo, en vez de usar la cuchara para comer, la usa para golpear. Transiciones graduales que desvirtúan el acto. Una de las formas más importantes es el negativismo (supresión de los movimientos volitivos por impulsos contradictorios).

Negativismo: De lejos, la forma más importante de parabulia es la supresión de los movimientos volitivos por impulsos contradictorios: el negativismo. La obstrucción negativista de la volición conduce a la supresión instintiva de todas las reacciones a las influencias externas, después a la oposición obstinada a las interferencias de todo tipo, y, finalmente, a la ejecución de actos que son exactamente opuestos a aquellos que son sugeridos por las circunstancias o requeridos por el medio. Se sienten obligados, sin ser capaces de explicarse a sí mismos los motivos.

La peculiaridad de esta perturbación deviene aún más notoria por el hecho, especialmente enfatizado por Bleuler del “negativismo interno”. Como ya fue mencionado más arriba, los obstáculos se ponen no solo en el camino de las órdenes externas, sino también de los impulsos volitivos internos. Estos obstáculos conducen a veces solamente a la omisión del acto intentado, pero también pueden conducir a la ejecución de un acto contrario, o incluso a la de uno de una clase totalmente diferente. También el “negativismo intelectual”, la aparición de obstáculos negativistas en el curso del pensamiento, apenas pueden ser explicados de otro modo que por medio de los desordenes inmediatos de aquella activada interna de la volición que regula el paso a la conciencia y la conexión entre las ideas.

Resumen: Una de las manifestaciones más importantes es el negativismo. Supresión de los movimientos volitivos por impulsos contradictorios. Negativismo Interno y Externo. O no hace el acto o hace uno contrario. No tiene una voluntad libre. Abolición del acto, acto contrario o acto diferente. Similar a la Ambivalencia caracterizada por Bleuler, en donde falta concordancia entre los sentimientos y los impulsos.

Autismo: Inaccesibles, se aíslan del mundo externo. Bleuler describió este importante síntoma como autismo. El rechazo de todo contacto psíquico se pone en evidencia. No miran cuando se les habla, la mano ofrecida para saludar es rechazada, etc.

Resumen: Aislamiento del mundo exterior.

Estupor: Cuando se expresan, se nota muy marcadamente, por sus mezquinas, resistentes y forzadas afirmaciones que no dicen nada, la resistencia que oponen a cualquier investigación de su vida interior. Cuando el desorden llega a estar más elaborado, se desarrolla el cuadro de estupor negativista, el rígido e impenetrable aislamiento de toda influencia externa, lo cual se conecta con una supresión, llevada al límite, de todas las emociones naturales.

Negativismo: Bleuler habla de una “ambivalencia” y una “ambitendencia” de los procesos psíquicos, en el sentido de que estos son acompañados, al mismo tiempo, por acentos emocionales contrarios y pueden conducir a movimientos emocionales contrarios. El supone, sobre la base de su experiencia, que esta falta de concordancia entre los sentimientos y los impulsos se ofrece a la observación, frecuentemente y con fuerza, especialmente en la demencia precoz, y constituye una base importante para el desarrollo del negativismo.

Todavía no explica el porqué de la oscilación entre resistencia y aflojamiento que se observa frecuentemente y porque los movimientos negativistas gobiernan todos los actos de un modo tan decidido durante un largo periodo. En la medida en que las disposiciones de ánimo mórbidas o los delirios juegan un papel, considero, como ha sido mencionado antes, que no se trata de verdadero negativismo. Como mucho, podría admitirse que con su ayuda la tendencia a la aparición de los fenómenos negativistas, que están presentes en todos los casos, puede ser fortalecida, como inversamente, tal vez el negativismo también ejerza alguna influencia sobre el contenido de las alucinaciones y del delirio, lo mismo que en el tono de la disposición de ánimo.

Me parece que el negativismo y el autismo, que es su precursor, no están en absoluto conectados con ideas o “complejos”, sino con un constreñimiento general de la volición. Los pacientes pierden el dominio sobre su voluntad.

Personalidad: Completa destrucción de la personalidad, con lo cual la medida protectora es aislarse y esconderse. El sentimiento de destrucción de la voluntad, el cual precede el comienzo de la enfermedad, es como un “trauma vital” que no puede resistir ningún contacto y por lo tanto hace que el paciente se aísle, más que pensar en la influencia de otros sucesos casuales de la vida.

Eficiencia práctica y mental: esta, de manera invariable, grandemente invadida por los desordenes de la volición. Se detienen ante cada dificultad, siempre deben ser estimulados nuevamente. Sin embargo, al mismo tiempo, una cierta habilidad técnica puede ser preservada, y con la regularidad de una maquina. Unos pocos pacientes continúan el trabajo sin mostrar ningún signo de fatiga o fastidio, hasta que se les dice que se detengan.

Movimientos Expresivos: El cese de la necesidad de expresarse uno mismo corresponde a la desaparición de la actividad volitiva. La ecolalia aparece fácilmente, se pone en evidencia en la repetición involuntaria de las preguntas que se les formularon o de otras cosas que se les dijeron, así como también en la introducción de fragmentos de discurso atrapados dentro de sus propias declaraciones.

En los estados de excitación, en lugar de taciturnidad, puede aparecer un prodigioso flujo de habla que no corresponde a una necesidad de expresión sino que generalmente se descarga a sí mismo sin ninguna referencia al medio.

Incoherencia: en el curso del pensamiento. Las más diferentes ideas se suceden unas a otras con la más desconcertante falta de conexión. Tendencia a la persistencia de los movimientos de escritura. Persistencia del impulso al movimiento.  Indicaciones de estereotipia en la reaparición frecuente de las mismas expresiones y frases, o en innumerables repeticiones textuales de los mismos trazos y palabras.

La similitud de sonido: rimas sin sentido.

Estereotipia: frecuente recurrencia de los mismos giros expresivos. Si la estereotipia esta aun más fuertemente pronunciada, se desarrolla el síntoma mórbido de la verbigeración, la repetición incesante de la misma frase, generalmente en una cadena rítmica.

Negativismo: se muestra, en el dominio de la actividad del lenguaje, por un lado en el mutismo, y por otro lado en las respuestas resistentes o evasivas. Muchos pacientes son forzados no solamente a pensar, sino también a decir en voz alta lo que les es sugerido. Del mismo modo, a veces los pacientes no pueden contestar porque las voces se lo han prohibido.

Perturbaciones en la expresión lingüística: Constituyen un dominio especialmente importante dentro de los desordenes del lenguaje de la demencia precoz. Acertadamente, Mignot llama la atención sobre el hecho de que los cambios en la fuerza del tono, en su altura, en la rapidez y el ritmo, en nuestro pacientes, carecen totalmente de una relación próxima con el pensamiento y el humor, la que, en las personas sanas, convierte a la voz en un medio de expresión tan dúctil de los estados internos; las particularidades individuales del habla son transformadas sin relación entre sí o con los hechos psíquicos, por los que generalmente están gobernados.

Muchos pacientes hablan afectadamente con una pronunciación excesivamente marcada, con distorsión de letras aisladas y con una entonación sin sentido.

En sus escritos se encuentra una perturbación peculiar y arbitraria: un mal uso caprichoso de los signos de puntuación y una ortografía inventada por ellos mismos. Las letras muestran en su mayoría un carácter muy cambiante, la presión de la escritura oscila muchas veces, lo cual es signo de una gran fluctuación en la atención y en la volición de nuestros pacientes.

Resumen: Perturbación en el discurso.

Lenguaje interno: transformación de las ideas en movimientos expresivos lingüísticos. Raramente podemos acertar lo que el paciente quiso decir exactamente.

Parafasia: dos formas principales de desordenes parafásicos: primeramente, la perturbación para encontrar las palabras, en segundo lugar, perturbaciones en el discurso conexo. En el primer grupo puede haber, para comenzar, una simple mutilación, una transformación o una fusión parcial de palabras de uso corriente.

Otro hecho que es frecuente en los sueños, la sustitución de una palabra por otra, generalmente similar en sonido o significado, es un hecho que juega también un papel importante en la parafasia común. Podemos suponer que muchas de las ininteligibles expresiones de los pacientes surgen de una sustitución parafásica de las palabras.

Resumen: Parafasia o Neologismo: palabras ininteligibles nuevas. Perturbación para encontrar las palabras. Perturbaciones en el discurso conexo.

Neologismos: Otra forma de perturbación parafásica. Pueden producirse agrupamientos de silabas totalmente sin sentido, que a veces conservan todavía un sonido reminiscente de palabras reales. Como sucede en los sueños, muchos neologismos pueden ser expresiones de ideas más complicadas, o mórbidas, para las que no existen palabras. Pueden caer en una galimatías incompresible; entonces generalmente lo anuncian como una lengua extranjera, la cual, mediante  leves cambios en las silabas, puede ser transformada en cualquiera otra que uno quiera.

Acatafasia: perturbación en la expresión del pensamiento por el habla. En este caso los pacientes, o no encuentran la expresión apropiada para sus pensamientos y solo producen algo con un sonido similar (“paralogia de desplazamiento”), o dejan que su habla caiga en una vía totalmente distinta (“paralogia de desviación”). La expresión de pensamientos en el habla se desliza hacia ideas secundarias que se introducen.

Sintaxis: perturbación en la construcción de frases. En perturbaciones más pronunciadas, el habla puede desarrollarse en un estilo de telegrama, prescindiendo de frases superfluas, y al final puede haber una completa desaparición de la construcción de oraciones.

Perturbaciones en el curso del pensamiento: perturbación en el hilo del pensamiento mismo. Oímos de nuestros pacientes una gran cantidad de expresiones desconectadas y totalmente incomprensibles, en las cuales apenas puede tratarse solamente de una cuestión de perturbaciones de la expresión lingüística. Aquí no se trata de que la transferencia a la expresión hablada parezca un influencia mórbida, sino de que las ideas surgidas por las circunstancia son ya en su origen desplazadas o suprimidas por ideas relacionadas, pero que están lejos o se oponen a las originales.

COMENTA
RELACIONADOS
ÚLTIMAS ENTRADAS
Juan Sklar
@juansklar
Feminismo Conciliador y Machista Reformado

Ver una pintada como esta me produce una mezcla de bronca, desprecio y sed de violencia.

Te puede interesar
No quiero practicar sexo oral

Los traumas y renuencias en crecimiento de las mujeres al dar sexo oral al sexo opuesto; la necesidad de aprobación; un mal emergente de estos tiempos; la falta de autoestima y desvaloración del SER

Te puede interesar