Sobre los sistemas psicológicos de Lev Semiónovich Vygotsky

Al estudiar los procesos de las funciones superiores en los niños Vigotsky llega a una conclusión y es que toda forma superior de comportamiento aparece en escena dos veces durante su desarrollo; primero como forma colectiva del mismo (forma interpsicológica) o como un procedimiento externo de comportamiento y luego como forma personal (forma intrapsicológica) como un procedimiento interno en el sujeto, en la práctica del comportamiento individual.

“El lenguaje no es solo un medio de comprender a los demás, sino también de comprenderse a sí mismo”

Los medios para la comunicación social (entre ellos, principalmente el lenguaje y los signos) son centrales para formar las complejas conexiones psicológicas que surgen cuando estas funciones se convierten en individuales, en una forma de comportamiento de la propia persona.  

Para Vigotsky, el defecto de sus investigaciones estriba en que se habían limitado a experimentar con niños de la infancia temprana, y no tanto por los adolescentes. Cuando tropezó con la necesidad de estudiar la psicología de la edad de transición desde el punto de vista de nuestras investigaciones, se sorprendió por las diferencias. Y observa que la diferencia no radica en el desarrollo posterior, sino en el cambio de conexiones. 

Remitiéndose a experiencias de Leontiev, Vigotsky observa que es característico de la adolescencia el paso de la memoria y la atención hacia adentro. Lo que para el escolar es externo en el ámbito de la memoria lógica, de la atención arbitraria, del pensamiento, se convierte en interno en el adolescente. Ve que la interiorización se realiza por que estas operaciones externas se integran en una función compleja y en síntesis con toda una serie de procesos internos. Debido a su lógica interna, el proceso no puede seguir siendo externo por que sus relaciones con todas las funciones restantes ha variado, se ha formado un nuevo sistema, se ha reforzado y se ha convertido en interno. 

Ejemplo de la memoria

Para el niño pensar es recordar, para el adolescente recordar implica pensar. 

 

 

Siguiendo en la exposición desde los sistemas psicológicos inferiores hacia la formación de otros, de orden cada vez más alto llegamos a aquellos que son clave en todos los procesos de desarrollo: la formación de conceptos, de funciones, que por primera vez maduran y se definen en la edad de transición.

Entra en la necesidad de definir a “un concepto”. Vigotsky dice que según la lógica formal, el concepto es el conjunto de rasgos que han sido destacados de la serie y resaltados en los momentos que coinciden. Sería un conjunto de rasgos del objeto alejados del grupo, como un conjunto de rasgos generales.

Pero la lógica dialéctica, según Vigotsky, ha demostrado que el concepto no es un esquema tan formal, un conjunto de rasgos abstraídos del objeto, sino que ofrece un conocimiento mucho más rico y completo del mismo.

Las investigaciones (las de Vigotsky y colaboradores) han puesto de manifiesto que cuando el sujeto de una prueba resuelve una tarea de formación de nuevos conceptos, la esencia del proceso que tiene lugar consiste en el establecimiento de conexiones; al buscarle otra serie de objetos para ese objeto, busca la conexión entre él y otros. No se relega una serie de rasgos a un segundo plano, sino que por el contrario, cada intento de resolver la tarea consiste en la formación de conexiones y nuestro conocimiento sobre el objeto se enriquece debido a lo que estudiamos en conexión con otros objetos. 

Entonces el concepto radica en lo que conocemos de sus relaciones, en sus conexiones y también cabe aclarar que en el concepto el objeto no es una imagen modificada, sino, como muestran las investigaciones psicológicas actuales, la predisposición a toda una serie de apreciaciones. Vemos que el concepto es un sistema de apreciaciones, reducidas a una determinada conexión regluar. Cuando operamos con cada concepto aislado, lo esencial consiste en que a la vez lo hacemos con todo un sistema.

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