EL NIÑO SOLO

Es llamativo como las consultas psicológicas en muchos casos con niños están relacionados con niños solos, aislados, con dificultades de vinculación con los compañeritos de la escuela. El niño puede tener amigos virtuales, pero pocos contactos reales. Los padres no se hacen cargo, "el chico es el problema o el mundo que no lo entiende" ...

Cuando le propongo para estos casos una terapia grupal con otros niños, los padres e incluso el niño tiemblan de miedo y tienen reales reparos. Da miedo que se encuentre con otros niños que también quieren ser encontrados, mirados, escuchados, pero no lo logran.

El espacio grupal con pares, es un pequeño mundo creado, diseñado y cuidado por los integrantes y la coordinadora. El sufrimiento cuando es compartido, hace caer la hipótesis del "Soy Solo", para "Estar solo". La idea de estar es transitoria, yo puedo elegir claramente quedarme solo, o puedo elegir vincularme con los compañeros de mis grupo, entender rápidamente que puedo estar con otros, crear escenas con ellos, hasta incluso recrear esas escenas angustiantes que transito con mi familia, hermanos, etc.

La soledad del hijo, trae la necesidad de trabajar la soledad de los padres. En tanto un niño ingresa a un grupo que padece de "soledades", ingresa a una experiencia única, en donde con otros puede construir códigos que le permitan romper con esta situación y poder comenzar a relacionarse con los otros de otra manera.

Los padres también necesitan transitar estas experiencias junto a otros padres. 

El sufrimiento compartido deja de ser sufrimiento para ser un problema, y como tal puede inscribirse en el camino posible de la resolución.

Lic. Marina Tesone

 

La licenciada Marina Tesone es egresada de la Universidad de Buenos Aires, con formación en Psicodrama. Trabaja como docente en la Universidad de Buenos Aires (U.B.A) y es Especialista en terapias vinculares con niños, adolescentes y familias.

Contacto: marinatesone@hotmail.com.ar

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