Alucinaciones – Oliver Sacks

La definición exacta de la palabra alucinación, todavía varía considerablemente, sobre todo porque no siempre resulta fácil discernir donde se halla la frontera entre la alucinación y la percepción errónea y la ilusión. Pero por lo general, las alucinaciones se definen como las percepciones que surgen en ausencia de ninguna realidad externa: ver u oír cosas que no están presentes.

Hasta cierto punto, las percepciones se pueden compartir: tú y yo podemos estar de acuerdo en que hay un árbol, pero si yo digo; Veo un árbol ahí, y tú no ves nada que se le asemeje, consideraría que mi “árbol” es una alucinación. Nadie más ve lo que tú ves y con gran sorpresa te das cuenta de que están ahí en tu cabeza.

Cuando se evocan imágenes “normales” – un rectángulo, la cara de un amigo o la Torre Eiffel- , las imágenes permanecen en tu cabeza, no se proyectan al espacio exterior como ocurre con una alucinación, y carecen de la cualidad detallada de una percepción o una alucinación.

Tú creas de manera activa esas imágenes voluntarias y puedes modificarlas a tu antojo. Por el contrario, delante de una alucinación te encuentras desamparado y pasivo, ocurren de una manera autónoma y aparecen y desaparecen cuando se les antoja, no cuando tú eliges.

Hay otra modalidad de alucinación, a veces denominada pseudo-alucinación, en la que las alucinaciones no se proyectan hacia el espacio exterior, sino que se ven, por así decir, dentro de los párpados; son alucinaciones que ocurren habitualmente en estados próximos al sueño con los ojos cerrados. Pero estas alucinaciones internas poseen todas las demás características distintivas de las alucinaciones: son involuntarias, incontrolables y pueden poseer colores y detalles prodigiosos, o formas y transformaciones extravagantes, muy distintas de las imágenes visuales normales.

Las alucinaciones a veces se solapan con las percepciones erróneas o las ilusiones. Si al mirar una cara veo solo la mitad, se trata de una percepción errónea, la distinción se vuelve menos clara en situaciones más complejas. Si miro a alguien que está de pie delante de mí y no veo una sola figura, sino cinco figuras idénticas en hilera, ¿qué es esta poliopía: una percepción errónea o una alucinación? Si veo a alguien que cruza la habitación de izquierda a derecha, y luego lo veo cruzar la habitación exactamente de la misma manera una y otra vez, ¿qué es este tipo de repetición? (Una palinopsia) ¿Una aberración perceptiva, una alucinación o las dos cosas? Si tenemos delante algo intangible solemos referirnos a estas cosas como percepciones erróneas o ilusiones – una figura humana por ejemplo- , mientras que las alucinaciones surgen de la nada. Pero muchos pacientes experimentan alucinaciones evidentes, lesiones y percepciones erróneas complejas y a veces la línea entre ellas es difícil de trazar.

Aunque los fenómenos de alucinación son probablemente tan antiguos como el cerebro humano, nuestra comprensión de este fenómeno ha aumentado enormemente en las últimas décadas. Ello se debe sobre todo a nuestra capacidad para producir imágenes cerebrales y observar sus actividades eléctricas y metabólicas mientras las personas alucinan. Dichas técnicas junto con estudios con electrodos implantados (en pacientes con epilepsia intratable que precisan de intervención quirúrgica) nos han permitido definir qué partes del cerebro son responsables de los distintos tipos de alucinaciones.

Por ejemplo en la corteza inferior temporal derecha existe una zona que participa en la percepción de caras, y si se activa de manera anormal podría causar que la mente sufriera alucinaciones de rostros. En el otro lado del cerebro hay una zona que se le corresponde y que normalmente se utiliza en la lectura: la zona de la forma visual de la palabra se halla en la circunvolución fusiforme; si ésta se estimula de manera anormal, puede dar lugar a alucinaciones de letra o pseudo-palabras.

Las alucinaciones son fenómenos “Positivos”, en oposición a los síntomas negativos: los déficits o perdidas provocados por accidente o enfermedad, que desde siempre han formado la base de la neurología. La fenomenología de las alucinaciones a menudo apunta a las estructura y mecanismos cerebrales que participan en ellas y, por tanto presenta la posibilidad de ofrecernos una comprensión más directa de cómo funciona el cerebro.

Fuente: Oliver Sacks, Hallucinations, 2012 

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